Un gol de penal a Platense con las dos piernas, otro con los ligamentos rotos a Colón. A River, en su vuelta de esa lesión, le convirtió y ayudó a eliminarlo de la Copa. A Uruguay, en un partido por la Copa América de 1999, le anotó un gol con el ojo en compota. Ya más acá en el tiempo, lo vio adelantado a Ustari y le convirtió desde la mitad de la cancha en un duelo frente a Independiente; luego le convirtió de cabeza desde casi 40 metros a Vélez. Y en las Eliminatorias, cuando la clasificación de la Selección tambaleaba, hizo el 2-1 contra Perú, en el último minuto. La carrera de Martín Palermo está marcada por mil y una historias y desafíos alcanzados. Por eso, quizás, Gillette y Head & Shoulders For Men, lo hayan elegido para intentar marcar un gol desde un edificio a otro, a 157 metros de altura y con un viento a 120 km/h.
Y el Loco no falló. ¿Cómo hace para lograr todas sus metas? El mismo lo explica: “Hay una sola forma de lograr un desafío como éste y es con confianza en uno mismo. No podés dudar, hay que poner determinación, coraje y pasión. Porque, al igual que en la cancha y en la vida, hay que dejar todo y animarnos a desafiar nuestros propios límites”.
Así, Palermo es la figura de Gillette & Head & Shoulders For Men en una campaña en la que busca premiar a con viajes a Sudáfrica y camisetas de la Selección a aquellos que quieran desafiar los límites como Palermo.
Fuente: Clarin
