Los dirigentes de Boca respaldaron a Alves

El aval transitorio que recibió el entrenador Abel Alves esta mañana de los dos principales dirigentes del departamentode fútbol de Boca fue al menos un paliativo para el conductor de un plantel en el que dominaron rostros serios en medio de un clima de pesadumbre en Casa Amarilla.

Fue la primera práctica luego de la estrepitosa derrota frente a Chacarita y del malestar de Martín Palermo por la decisión del técnico de sacarlo de ese partido, pese a que Alves invirtió parte del lunes de franco para intentar neutralizar toda polémica.

Antes de comenzar el trabajo en la cancha principal del predio Pedro Pompilio, el entrenador mantuvo, en los vestuarios, una reunión a solas con el vicepresidente segundo, José Beraldi, y el vicepresidente del Departamento de Fútbol Profesional, Marcelo London, quienes le ratificaron la decisión de mantenerlo en el cargo hasta la finalización del torneo Clausura. Fueron los únicos dirigentes que aparecieron por La Boca.

Como viene siendo habitual en las últimas semanas, el entrenamiento se realizó a puertas cerradas. Sin embargo, desde la lejanía, pudo verse un primer día de trabajo distinto a otros, aún con derrotas recientes. Esta vez Alves no se extendió en el diálogo con sus dirigidos y optó por comenzar rápidamente con la actividad. No se vio nada especial entre Alves y Palermo, uno más en los trabajos regenerativos de los que estuvieron la tarde negra ante Chacarita.

Al director técnico se lo pudo ver cabizbajo, sin la verborragia ni las gesticulaciones que le son habituales, y en general, los jugadores también dieron muestras de haber sentido el golpe que significó la goleada. Tras el entrenamiento, Alves, en camino desde el vestuario hacia las oficinas administrativas, atravesó la sala de conferencias en la que se encontraban algunos periodistas, y saludó en voz baja, sin detenerse.

Cuando ya casi todos los futbolistas se habían retirado, el entrenador volvió al campo y, en un costado, mantuvo una larga charla con su ayudante, Sergio Saturno, y el preparador físico, Carlos Borzi, durante la cual se lo vio sentado con la mirada hacia abajo.

Como era de prever de acuerdo con recientes antecedentes, no hubo conferencia de prensa y en el playón de estacionamiento los jugadores se prestaron al requerimiento de los fanáticos para autógrafos y fotografías pero evitaron el contacto con la prensa. Para mañana se anunció que, nuevamente, el entrenamiento comenzará a las 10, ya poniendo proa al partido ante Central del domingo próximo.

Fuente: Canchallena/DyN