Rosario Central le dio un nuevo cachetazo a Boca, al derrotarlo por 2 a 1 ante una Bombonera en estado de ebullición. La sorprendente caída de Boca no se detiene y la paciencia entre los hinchas parece haberse terminado.

El partido, muy pobre, iba encaminado a un empate clavado, hasta que un centro irrelevante provocó una salida fallida del arquero García, que terminó aprovechando Caraglio para aventajar a su equipo.

Más allá de las carencias creativas de Central, sus urgencias y sus ganas fueron mucho más que Boca, y si no logró sellar la victoria antes fue por la buena tarea de Javier García, que, hasta la jugada del gol de Caraglio, había tenido una buena tarde y era el responsable de que su equipo no perdiera.
Para colmo, el árbitro Furchi, de muy mala tarea, expulsó por doble amarilla a Riquelme por los airados reclamos del volante, quien entendía que la falta que desembocó en el gol de Central era en realidad a favor de Boca.
En la primera mitad, y a fuerza de centros, el equipo rosarino fue metiendo presión como para abrir el marcador. Y así fue que poco antes del entretiempo llegó el 1 a 0, después del enésimo corner que cayó sobre el área xeneize. Burdisso ganó en lo alto, y su cabezazo, que se iba desviado, pegó en la cadera de De León y se metió en el arco de García.
Sin embargo, y ya en la segunda parte, el ingreso de Cristian Chávez por Luiz Alberto (toda una apuesta de Alves) le dio a Boca más movilidad en el ataque, algo que supo aprovechar Riquelme. De esa sociedad fue que Boca llegó al empate en la primera jugada colectiva que pudo hilvanar en el partido, algo que sucedió recién a los 16 minutos del segundo tiempo. Román se asoció al Pochi, éste le devolvió la pared, el 10 sacudió su derechazo desde la medialuna del área y Gaitán tomó, de zurda, el rebote que dio el arquero, para bajar los ánimos en una Bombonera en estado de ebullición.
Si el partido se pudiera describir con una sola palabra, tal vez “desprolijo” sería el calificativo más adecuado. Porque el encuentro fue trabado, luchado, pobre, carente de emociones.
Las jugadas más claras estuvieron del lado visitante, pero no por precisión ni efectividad propia, sino por desatenciones defensivas ajenas. Fue por eso que Rosario siempre estuvo más cerca que Boca de convertir
El resultado le permite a Central meterle presión a Racing, en la lucha que ambos tienen por evitar la Promoción. La Academia tiene pendiente su partido con Atlético Tucumán, suspendido por lluvia el viernes por la noche y sin fecha de continuacíón definida.
Fuente: Canchallena
